Que Nuestra Esperanza Perdure

Todos hemos tenido d√≠as dif√≠ciles. No creo que exista una tan sola persona que no haya enfrentado momentos de adversidad e incertidumbre, no importa la edad, todos hemos tenido que enfrentar situaciones complejas en diferentes temporadas. La vida esta llena de momentos como estos, momentos en donde pareciera que todo esta en nuestra contra y que nada de lo que hacemos parece salirnos bien. Estos momentos quiz√°s nos lleven a la desesperaci√≥n y a la angustia por no saber qu√© hacer o por no saber c√≥mo salir adelante ante tal situaci√≥n. D√©jame decirte algo: ‚ÄúNo todos los d√≠as son malos, pero tampoco no todos los d√≠as son buenos‚ÄĚ, la diferencia entre ambos la hace el conocer personalmente en qu√© o en qui√©n esta depositada nuestra confianza.

El diccionario define la palabra confianza como: ‚ÄúLa esperanza firme que se tiene de alguien o algo‚ÄĚ, y sobre esto mismo, David, antiguo rey de Israel escribi√≥ en el libro de los salmos: ‚ÄúDir√© yo a Jehov√°: Esperanza m√≠a, y castillo m√≠o; Mi Dios, en quien confiar√©.‚ÄĚ (Salmos 91:2). Y es que la esperanza es ese √°nimo, aliento y vigor para continuar y seguir adelante en medio de la incertidumbre, es la actitud del coraz√≥n y la disposici√≥n del pensamiento para depositar nuestra fe en aquel que puede salvarnos. Es el temple de decidir que nuestra confianza y seguridad est√°n √ļnicamente en aquel que todo lo puede, que todo lo sabe y que todo lo conoce. Es confiar nuestra seguridad en el Dios de nuestra salvaci√≥n. Tener esperanza es la voluntad de nuestro car√°cter para creer que solamente en Dios esta la vida y que El puede obrar a nuestro favor y coordinar que todas las situaciones a nuestro alrededor funcionen y cooperen para nuestro bien a fin de cumplir sus planes en nosotros.

Todo a nuestro alrededor, todo lo que nos sucede, sea bueno o sea malo convergen en nosotros con el √ļnico objetivo de cumplir el proceso que nos encamina poco a poco hacia el prop√≥sito de Dios. 

Cuando decidimos depositar nuestra confianza en Dios, no la depositamos en alguien que no entiende o comprende lo que nos pasa, al contrario, la Biblia nos dice que Jes√ļs experiment√≥ y sufri√≥ en carne propia todas nuestras aflicciones, as√≠ lo describe el profeta Isa√≠as que dijo: ‚ÄúCiertamente llev√≥ √Čl nuestras enfermedades, y sufri√≥ nuestros dolores‚Ķ‚ÄĚ (Isa√≠as 53:4); tambi√©n la carta dirigida a los hebreos lo dice de esta forma: ‚ÄúPorque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo seg√ļn nuestra semejanza, pero sin pecado.‚ÄĚ (Hebreos 4:15).

As√≠ que cada vez que nos encontremos en una situaci√≥n en d√≥nde humanamente pareciera que no hay salida, tenemos de nuestro lado a alguien que sabe lo que es sentirse atrapado y sin soluci√≥n alguna ante las dificultades. Mateo, uno de los disc√≠pulos de Cristo, nos relata c√≥mo Jes√ļs mismo en el momento m√°s oscuro de su vida, envuelto por la angustia y la desesperaci√≥n trat√≥ de encontrar una salida ante el inminente sufrimiento de la muerte en la cruz, acudiendo al √ļnico que pod√≠a fortalecer su alma. Jes√ļs pudo encontrar fortaleza y paz para su alma al depositar toda su esperanza y cediendo el control total de su voluntad a Dios a trav√©s de la oraci√≥n. ¬°Esa es la clave! No somos nosotros mismos qui√©nes debemos encontrar en nuestras propias fuerzas la soluci√≥n a todo. Debemos simplemente ceder nuestra voluntad a Dios y El cumplir√° y completar√° la buena obra en nosotros.

No puedo prometerte que los momentos de adversidad dejar√°n de venir, pero s√≠ podemos estar seguros que nuestra esperanza, confianza y seguridad jam√°s se ver√°n defraudadas, despu√©s de todo, Jes√ļs mismo dijo: ‚ÄúEstas cosas os he hablado para que en m√≠ teng√°is paz. En el mundo tendr√©is aflicci√≥n; pero confiad, yo he vencido al mundo.‚ÄĚ (Juan 16:33).

¡Confiemos! Que nuestro corazón tome aliento, y que nuestra esperanza no desfallezca. Nuestra salvación proviene del Dios que hizo los cielos y la tierra. El Creador del universo nos conoce por nuestro nombre e inclina su oído a nuestro clamor.

Por √ļltimo, el ap√≥stol Santiago, quien fuese hermano de Jes√ļs en carne propia, qui√©n posiblemente jug√≥ a las escondidas con su hermano siendo ni√Īos, escribi√≥ estas palabras:

‚Äú2Hermanos m√≠os, tened por sumo gozo cuando os hall√©is en diversas pruebas, 3sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia.‚ÄĚ (Santiago 1:2-3).

Liderazgo Inclusivo

teamwork

Todos en alg√ļn momento hemos escuchado estas palabras o hasta nosotros mismos las hemos repetido: ‚ÄúAqu√≠ yo soy el que manda‚ÄĚ, ‚Äúyo soy el l√≠der‚ÄĚ, ‚Äú yo decido lo que se hace‚ÄĚ. Si dicho l√≠der busca inspirar a su equipo, estas palabras son m√°s bien un ejemplo de c√≥mo no inspirar a un equipo. 

La manera, la forma y las palabras con las que transmitimos planes, estrategias o ideas pueden motivar e inspirar a un equipo, o pueden convertirse en una imposici√≥n y en abuso. Abuso, porque se hace “uso” de un grupo de personas para que ‚Äúhagan lo que se les ordena‚ÄĚ. 

Un liderazgo vertical no toma en cuenta las habilidades de su equipo, ni su nivel de an√°lisis. En otras palabras, no le interesa escuchar lo que probablemente tienen que decir. “Los l√≠deres que no saben escuchar, pronto estar√°n rodeados de gente que no tiene nada que decir.”

“HAGAMOS” ES MEJOR QUE “HAGAN”

Cuando aprendemos como l√≠deres a guiar a un equipo, entendemos que la posici√≥n del que gu√≠a no esta atr√°s del equipo, sino que este es quien va adelante mostrando primeramente con el ejemplo c√≥mo hacer las cosas y cu√°les son las actitudes requeridas para dicha labor. Eventualmente debe llegar a conocer y saber cu√°ndo es el momento ideal para dejar solo al equipo con el fin de que ellos mismos hagan uso de su creatividad, talento y habilidad para desarrollar dicha labor. 

SIEMPRE ES MEJOR INCLUIR A OTROS 

“El verdadero l√≠der sabe rodearse de gente m√°s capaz e inteligente que el”. Muchos l√≠deres cuando comienzan a estar rodeados de gente inteligente y capaz se sienten amenazados en su autoridad y pronto desarrollan un celo de cuidar lo que creen que es de ellos y finalmente terminan rodeados de gente que carecen de una amplia capacidad de an√°lisis y por ende su habilidad de discusi√≥n es nulo, por lo tanto las famosas reuniones de trabajo llegan a convertirse en reuniones en donde solamente el “l√≠der” es quien habla y dicta los pasos a seguir en el desarrollo de las ideas. Los dem√°s solo est√°n para hacer lo que se les pide, y nada m√°s.

Cuando un l√≠der sabe traer a la mesa las mentes m√°s brillantes, esta asegurando la durabilidad de la organizaci√≥n, pues esta no esta condenada a depender solo de el como el s√ļper h√©roe, sino que existe una mesa con las mentes m√°s privilegiadas que velan por el futuro de dicha organizaci√≥n.

Cuando el l√≠der aprende a incluir a otros, el vocabulario del equipo cambia y en lugar de decir “el jefe lo quiere as√≠” dicen “con nuestro esfuerzo esta estrategia puede funcionar” pues el equipo comienza a desarrollar un sentido de pertenencia y ya no son m√°s las ideas de otros sino que se convierten tambi√©n en sus ideas. 

Seis Consejos para el Servicio en el Ministerio

Biblia sobre pulpito

Recientemente graduamos a veinte estudiantes de nuestra escuela de m√ļsica y es costumbre que en dicha ceremonia de graduaci√≥n deba dirigirme a los graduados y compartir con ellos algunos consejos que pueden servirles en su labor ministerial. En aquella ocasi√≥n compart√≠ con nuestros alumnos cinco consejos, pero al escribir estos pensamientos hoy surge un consejo mas, as√≠ que aqu√≠ comparto estos seis consejos ministeriales que los extraemos de las palabras que Jes√ļs dio a aquellos setenta disc√≠pulos que envi√≥ de dos en dos a todo lugar que El pensaba ir y visitar.

Lucas 10:1-5 (NVI) |“Despu√©s de esto, el Se√Īor escogi√≥ a otros setenta y dos para enviarlos de dos en dos delante de √©l a todo pueblo y lugar adonde √©l pensaba ir. Es abundante la cosecha ‚ÄĒles dijo‚ÄĒ, pero son pocos los obreros. P√≠danle, por tanto, al Se√Īor de la cosecha que mande obreros a su campo. ¬°Vayan ustedes! Miren que los env√≠o como corderos en medio de lobos. No lleven monedero ni bolsa ni sandalias; ni se detengan a saludar a nadie por el camino. Cuando entren en una casa, digan primero: ‚ÄúPaz a esta casa.”

1. TEN CUIDADO DE QUIEN TE ACOMPA√ĎA

Jes√ļs envi√≥ a setenta de sus disc√≠pulos de dos en dos. Mi abuela lo dec√≠a de esta forma: El que con lobos anda, aullar aprende.
Es muy importante que sepamos y tengamos cuidado de quienes nos hacemos acompa√Īar. Estemos conscientes o no, aquellos que nos rodean y caminan a nuestro lado ejercer√°n influencia sobre nosotros y el efecto de esa influencia depender√° totalmente de la calidad de esas personas que nos acompa√Īan.

2. HAY MUCHO POR HACER

Jes√ļs dijo a sus disc√≠pulos que la cosecha era mucha y que los obreros eran pocos.
Dios nunca llama a quienes no tienen nada que hacer, El siempre busca gente dispuesta, no vacantes.
Definitivamente hay mucho trabajo para hacer y ese nunca ha sido el problema, Dios no esta preocupado en el “qu√©”, El esta m√°s interesado en el “qui√©n”, porque, qu√© hacer, hay demasiado, pero quien lo haga, hay pocos.

3. DIOS ESTA CONTIGO

Jes√ļs les advirti√≥ a sus disc√≠pulos que ir√≠an como corderos en medio de lobos.
El trabajo ministerial no es f√°cil, siempre habr√°n dificultades y momentos muy complicados. Siempre llegar√°n esas temporadas en las que nos preguntaremos si en verdad fue Dios quien nos llam√≥ para servir en el ministerio; sin embargo, no importando que tan dif√≠cil sean esos momentos no debemos olvidar jam√°s que El ha prometido que siempre estar√° con nosotros y si Dios esta con nosotros ¬Ņqui√©n podr√° contra nosotros?

4. EL SIEMPRE PROVEERA

Jes√ļs les dijo que no llevaran bolsa, dinero ni sandalias.
Debemos recordar siempre que si fue Dios quien nos llamó y nos escogió para la obra del ministerio, El será quien se encargará de suplir y proveer todo lo que sea necesario a fin de que la obra que nos ha encomendado pueda llevarse a cabo. El es Dios, asi que debemos esperar de El siempre lo mejor y confiar en que la provisión llegará en el momento oportuno.

5. NO TE DISTRAIGAS

Jes√ļs aconsej√≥ a sus disc√≠pulos y les dijo que no se detuvieran a saludar a nadie en el camino.
En nuestro diario caminar nos encontraremos con muchas distracciones. Vivimos en tiempos donde muchas cosas compiten por cautivar nuestra atenci√≥n y si no tenemos cuidado podemos f√°cilmente desenfocarnos e irnos poco a poco alej√°ndonos de nuestro prop√≥sito y llamado. Cuando perdemos de conciencia las palabras que dan respuesta a la pregunta ¬Ņpor qu√© hago lo que hago? Es entonces que urge hacer un alto, evaluar y ver hacia d√≥nde estamos yendo o hacia d√≥nde nos est√°n llevando los pasos que estamos dando y si es necesario, hacer los ajustes que se requieran para estar alineados con nuestro llamado.

6. SEAN SIEMPRE DE BENDICION

Jes√ļs les dijo a sus disc√≠pulos que cada vez que llegaran a una casa lo primero que deb√≠an decir era “Paz a esta casa.” Debemos procurar ser siempre gente id√≥nea y oportuna. Ser de bendici√≥n para aquellos a quienes servimos y ministramos y para todos aquellos que est√°n a nuestro alrededor.
La fidelidad sigue siendo el pre-requisito para que mayores oportunidades y responsabilidades de parte de Dios vengan a nosotros, recordemos que fue El quien dijo: “en lo poco has sido fiel, en lo mucho ser√°s puesto.”