3 Tipos de Adoradores

Con el tiempo he podido conocer e identificar a tres tipos de adoradores: 1. El Verdadero Adorador 2. El Falso Adorador 3. El que conoce la adoración. Hay una historia en la Biblia muy conocida que nos ayudara a conocer algunos detalles interesantes sobre estos tres tipos de adoradores, hablo de la historia que narra Juan en el capitulo cuatro, el momento en donde Jesús se encuentra con aquella mujer samaritana y ambos sostienen una conversación que gira sobre el tema de la adoración, aquí van algunas de mis consideraciones:

1. EL VERDADERO ADORADOR. Una característica es vital para identificar y distinguir a un verdadero adorador, Juan 4:23 “…los verdaderos adoradores adorarán al Padre…” Aquellos que son verdaderos adoradores saben y conocen hacia quien dirigen su adoración, los verdaderos adoradores enfocan su adoración al Padre.

2. EL FALSO ADORADOR. Tomando en cuenta el principio anterior que determina a un verdadero adorador, identificar a un falso adorador no sería difícil, basta con conocer hacia quien dirige su adoración. Todo adorador que no dirige y rinde toda su adoración total al Padre, simplemente es un falso adorador.

3. EL QUE CONOCE LA ADORACION. En este punto invertiré varias líneas para hablar de aquellos que conocen el tema de la adoración, pero que no lo viven. Los que conocen la adoración son como la mujer samaritana, quien en cierto momento de su conversación con Jesús dijo que sus ancestros habían enseñado que era en ese monte donde se debía adorar, pero que al mismo tiempo los judíos decían que era en Jerusalén donde se debía adorar. Esto me dice que esta mujer era alguien que conocía el significado de la adoración, sin embargo la adoración no era para ella un estilo de vida. Conocía como la adoración debía expresarse, en qué momento y lugar había que adorar, sin embargo su vida no era el ejemplo de un testimonio integro.

El problema con aquellos que conocen la adoración pero que no viven en ella, es que son ese tipo de personas que no han definido su estilo de vida, se encuentran alternando entre lo que el mundo dice que es bueno, pero a la vez se “limitan” pues tienen los suficientes conocimientos bíblicos como para no ir tan “adentro”. Conocen lo suficiente de Dios y la Biblia como para no ser considerados como inconversos, pero a la vez no intiman lo suficiente como para ser considerados como cristianos ejemplares. Lo explico de otra forma: En cierta oportunidad nuestro pastor general dijo que mientras participaba de un tiempo de oración personal Dios le habló y le hizo esta pregunta: ¿Hijo te consideras el mejor y el más ungido pastor de la ciudad? él, tratando de ser humilde y a la vez honesto respondió: Señor, no lo soy, no soy el mejor, ni el más ungido pastor de esta ciudad. Entonces Dios le hizo otra pregunta: ¿Hijo, entonces te consideras el peor pastor de esta ciudad? Y otra vez, tratando de ser humilde y honesto respondió: Señor, seguro sé que no soy el mejor pastor de esta ciudad. A lo que Dios respondió: Hijo, si no eres el mejor pastor, pero tampoco el peor, ¿Qué eres entonces?

Reflexionando en esta historia, que tal si nos hacemos las mismas preguntas. ¿Nos consideramos los más ardientes y mejores adoradores?, si no lo somos, entonces ¿Somos los peores y mas falsos adoradores que pueden existir?, si nuestra respuesta es también un no, entonces ¿Qué clase de adoradores somos?

La Biblia nos dice que los tibios provocan nauseas a Dios. En nuestra vida con Dios no pueden haber áreas grises, necesitamos definir en qué bando estamos. En nuestra vida como adoradores necesitamos definir qué tipo de adoradores somos, espero que todos tengamos el deseo y el anhelo de convertirnos en esos verdaderos adoradores, que curiosamente aun el Padre todavía está buscando y no caer en la clasificación de esos que tan solo conocen del tema pero que no viven un estilo de vida de relación y adoración total al Padre.

Delegar: La Efectividad del Liderazgo

Si bien es cierto que la efectividad se mide por el logro de metas establecidas, es necesario resaltar que por muy importante que sea una visión o meta a perseguir, ninguna de estas podrá concretarse a menos que el liderazgo cuente con un equipo y las motivaciones correctas para lograr la misión que se han establecido. Es definitivo que para lograr una visión y una meta siempre se necesitara más de una persona para lograrlo. Si somos capaces de lograr la visión solo por nuestra propia cuenta, entonces esa visión no es muy grande, puesto que toda gran visión ha sido lograda por muchas personas.A través de la historia podemos ver como aquellas visiones que marcaron una huella significativa en el tiempo siempre necesitaron de más de una persona para lograrla, por ejemplo el famoso puente Golden Gate de San Francisco construido en 1937 que necesito de cientos de obreros, muchos ingenieros y muchos financistas para ver hecha realidad la visión de uno de los puentes más importantes y famosos en la historia americana. Se cree que se invirtieron más de $100 millones de dólares para su edificación y al menos 10 hombres perdieron la vida durante los cuatro años que tardaron en construirlo. Esta historia solo confirma que aquellas metas y visiones que trascienden solo son logradas por muchos y no por uno.

Otro ejemplo que nos deja muy en claro esta realidad fue la historia de Cristo, quien pudiendo haber desarrollado solo una visión tan importante como lo es la salvación del hombre, necesito al menos de 12 hombres más a quienes envió para llevar el mensaje del Reino a todas partes, alcanzando así a miles de personas alrededor del mundo. Gracias a esa docena de hombres a quienes Cristo delego para llevar el mensaje de salvación, hoy después de 2000 años su mensaje continua vivo predicándose y enseñándose por todas partes.

Todo este panorama nos introduce a una realidad inminente: La importancia de saber delegar. Como lideres efectivos necesitamos aprender a delegar, de lo contrario, corremos el riesgo de que la visión jamás se materialice.

La Fe (Una perspectiva personal)

Hace algunos meses mi esposa y yo enfrentamos una situación muy difícil, situación que nos llevó a acercarnos y apegarnos mucho mas a Dios, una situación en donde definitivamente las fuerzas humanas no podían hacer nada. Durante ese tiempo mi esposa y yo oramos mucho, proclamamos las promesas y palabras de Dios de bendición sobre nosotros cada día y también depositamos nuestra fe en El, sin embargo la conclusión de toda esta situación no fue la que esperábamos, nuestra fe nos llevó a esperar el milagro de Dios entre nosotros, pero su soberanía se manifestó obrando su perfecta voluntad y no cumpliendo con nuestros deseos.

Con esta experiencia me surge esta pregunta: ¿Acaso la fe no mueve montañas? si la fe hace eso y mucho mas, ¿porque Dios no cumplió con nuestros anhelos y deseos? ¿Nos habrá faltado la fe? Honestamente creo que no, sin embargo con toda esta experiencia aprendi algunas cosas importantes sobre la fe:

1. LA FE ES NUESTRA CONFIANZA EN DIOS

Fe es nuestra confianza y esperanza puesta en Dios. La fe es nuestra seguridad de que Dios tiene algo mejor para nosotros, es creer y esperar que lo mejor de El para nosotros esta por venir.

2. LA FE NO OBRA SEGUN MIS DESEOS

Algo que es importante reconocer con madurez y humildad es que la fe jamás obrará para nuestros propios deseos, definitivamente Dios tiene para nosotros lo mejor, asi parezca que al principio nos toque que soltar, ceder o perder algo.

3. LA FE NO OBLIGA A DIOS

No podemos pensar que nuestra fe obligará a que Dios obre y haga conforme a nuestra voluntad y deseos. La fe es nuestra esperanza de que Dios tiene el control y que El hara lo que sea mejor para nosotros. La fe no doblega la voluntad de Dios.

Evidentemente la fe es uno de los aspectos mas importantes en la vida de un cristiano, sin duda alguna, por experiencia propia muchos habrán descubierto algunos detalles importantes sobre este tema que pudiera ser extenso de conversar, por mi cuenta y experiencia personal, mi vida en Cristo me llevó a conocer estos tres aspectos sobre la fe.